Serie Acción Ciudadana en Las Américas, no. 9 marzo de 2004
El delta del río Colorado, situación crítica


infordelaotra.blogspot.com
Publicado por el Programa de las Américas, del Interhemispheric Resource Center (IRC)
Por César Angulo

Los usuarios ecológicos del río, pioneros de su conservación

El escenario del pleito por el agua: exigencias y propuestas

En busca de un futuro para el delicado delta



Con un futuro poco alentador por la falta de agua, la supervivencia del delta del río Colorado depende hoy de los acuerdos a los que lleguen los usuarios del agua, los científicos, los ambientalistas y los gobiernos de México y Estados Unidos. La zona del delta, área natural protegida del lado mexicano, depende de la colaboración y en entendimiento entre los actores de ambos países, que comparten la riqueza natural de este ecosistema del desierto sonorense.

En esta región localizada en el sur de los estados de California y Arizona en Estados Unidos, y en el noroeste de México, la colaboración humana entre los habitantes de ambos países ha sido clave para dar pasos firmes hacia la conservación y restauración del delta, hoy reducida a un 10% de su área original debido a la reducción del agua. Esta región fronteriza es el úl timo reducto del río más alterado del hemisferio occidental, y la gente se niega a perder la riqueza de su ecosistema.

Cuando don Onésimo González Sáinz, el líder tradicional de la tribu cucapá dice "este río ya se murió" , uno apenas puede imaginar la grandeza que antañ o tenía el río. Hasta las primeras décadas del siglo pasado, era una vía de comunicación por dónde navegaban buques de vapor.

Onésimo fue de los úl timos pescadores cucapá que en sus incursiones al río capturaba camarón y pescado en abundancia.

Hoy, los cucapá (palabra que significa "gente del río") son testigos de la extinción del río y de sus formas tradicionales de subsistencia.

Habiendo vivido por miles de años en los márgenes de la cuenca baja del río y su delta, fueron el primer pueblo víctima de la construcción de presas y desviación del río Colorado, que inició en 1931 con la construcción de la presa Hoover, en Nevada.

Después ocurrieron más desviaciones hasta sumar diez grandes presas y decenas de desviaciones menores, desde el nacimiento del río en los riscos de las Montañas Rocallosas de Colorado, hasta desembocar en el Mar de Cortés, unos 3 mil kilómetros al sur.

En los últimos 65 añ os, el Colorado fue sometido a un intenso uso de su agua para satisfacer la demanda de los sectores agrícola, urbano e industrial en Estados Unidos y en México.

Pese a que el manejo ha sido nocivo para el hábitat natural, aún hoy el delta del Colorado tiene atributos importantes que en opinión de los científicos es prioritario conservar. En esta la parte final del río y gracias a las inundaciones de años recientes, se han establecido comunidades de plantas nativas y cerca de 12 mil hectáreas de humedales en los valles de Mexicali y San Luis Río Colorado.

En el área de influencia del delta, que tiene una extensión de 150 mil hectáreas, viven unas 200 mil personas distribuidas en 1127 comunidades pesqueras y agrícolas. Es también un santuario de unas 200 especies de aves residentes y migratorias, 11 especies de mamíferos y 8 de peces.

Gracias a la investigación de campo, realizada en el área por numerosos científicos apoyados por instituciones académicas de los dos países, hoy se reconoce esta zona como un ecosistema que tiene gran influencia en el medio ambiente y en las actividades productivas de la región, ligadas directamente con la naturaleza. Un grupo binacional de científicos determinó que, de acuerdo al escenario actual de la disponibilidad de agua, se encuentran amenazadas más de 600 mil hectáreas del área del delta y de los ecosistemas ribereños .

El complicado entramado político que rodea al agua del Colorado no es el mejor escenario para el medio ambiente de la cuenca baja del río. De hecho, en el más optimista de los pronósticos, ambientalistas y usuarios de la parte baja del río esperan que el agua para la zona escasee en el futuro próximo si no es que se agote.

Los últimos signos de las relaciones políticas entre México y Estados Unidos dan a entender que en esta refinada guerra política por el agua el perdedor será el delicado ecosistema del delta.


Los usuarios ecológicos del río, pioneros de su conservación

Hace unos diez años la gente de la región comenzó a dar los primeros pasos de lo que hoy representa un esfuerzo organizado por defender la permanencia del delta y su influencia benéfica en el ecosistema y hábitat de cientos de especies de flora y fauna. Las acciones que hoy han logrado acuerdos escritos entre los gobiernos empezaron con reuniones entre pobladores de pequeña s comunidades de los márgenes del río e investigadores y activistas de organizaciones mexicanas y estadounidenses.

Uno de los resultados más consistentes es el Acta 306, en el que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), reconoce que la ecología del delta está siendo afectada por la falta de escurrimientos de agua en la zona.

En el documento firmado en El Paso, Texas, en diciembre de 2000, la cila se compromete a analizar los efectos en el medio ambiente de las áreas ribereña s y estuarios en la zona internacional del río, mediante un Grupo Técnico Binacional.

Así empezó también un difícil recorrido por leyes, agencias gubernamentales, intereses y políticas del agua que ha tenido que sortear tanto en México como en Estados Unidos un grupo cada vez más numeroso de ciudadanos interesado en la preservación del delta del río Colorado.

Cuando en los setenta los agricultores mexicanos del Valle de Mexicali se dieron cuenta de que sus cosechas morían irremediablemente sin rendir frutos, todo el fértil valle lució desolado. El motivo era que el agua que corría por el Colorado hacía México era en extremo salada. Se perdieron miles de hectáreas, cientos de agricultores se fueron a la ruina y la economía local se vino abajo de la noche a la mañana. Fue también una dura prueba para las relaciones México-Estados Unidos: los agricultores mexicanos se amotinaron frente a la puerta de entrada a Estados Unidos y quemaron cientos de visas norteamericanas en protesta por la entrega de agua de mala calidad.

Tres décadas después siguen tensas las relaciones binacionales a causa del agua del Colorado. Cuando un alto funcionario tiene que dar declaraciones a la prensa sobre el reparto del agua del Colorado entre los dos países, casi siempre lo hace en un tono moderado, para no alentar la polémica.

Y es que sobre el Colorado, se tienen tantas visiones como convenga a las partes interesadas. Por un lado hay una férrea lucha por el agua entre los gobiernos estatales de los Estados Unidos, en la que además compiten los usuarios agrícolas y urbanos, principalmente. Además, está la asignación a México, asegurada en el Tratado de Aguas firmado en 1944 por ambos países. El actor al que invariablemente le ha tocado la peor parte en el reparto del agua es el delta del río Colorado. En esta pelea por el agua, el delta poco ha ganado como usuario pasivo de los flujos de agua que llegan a la desembocadura del río.

Sin embargo, a pesar de que prácticamente se libra una guerra por el agua del Colorado, la gente sigue con la esperanza de que el delta y el medio ambiente en general sobrevivan. Esto gracias a la movilización de activistas y usuarios del río, que han ganado pequeña s batallas que hoy anticipan al menos un creciente interés hacia la problemática que prevalece en la parte baja del río.

Producto de esta dinámica de movilización ciudadana, en 1999 se fundó la Asociación Ecológica de Usuarios del Río Hardy y Colorado (AEURHYC), integrada por pescadores, campesinos, prestadores de servicios turísticos, e integrantes de la tribu Cucapá.

Entre los objetivos de aeurhyc, está el detener las fuentes de contaminación del agua y los humedales del río Hardy (un ramal del Colorado), restaurar y conservar el cauce del río, y promover proyectos de desarrollo regional con criterios de preservación del medio ambiente.

Esta asociación ha realizado proyectos de restauración en la zona del delta con el apoyo de organizaciones de México y Estados Unidos como son el Sonoran Institute, Pronatura, y Conservación Internacional. Otras organizaciones involucradas son el Centro de Estudios de Desiertos y Océanos (CEDO), Living Rivers, Pacific Institute, Enviromental Defense, Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Defenders of Wildlife, entre otras.

El trabajo coordinado entre organizaciones de conservación, ambientalistas y los usuarios del río ha logrado consolidar esfuerzos e iniciativas locales de conservación y restauración del delta. Como ejemplo, AEURHYCcon el apoyo de Sonoran Instituteha construido muros de contención para ayudar a subir el nivel del agua en la zona donde los lugareños promueven la pesca deportiva o el ecoturismo. Como parte de su programa "Proyecto delta del río Colorado" el Sonoran Institute ha desarrollado en los tres últimos años un seminario móvil en el área de la cuenca baja del río para que periodistas mexicanos y estadounidenses obtengan información de primera mano sobre la situación del delta.


El escenario del pleito por el agua: exigencias y propuestas

Cuando uno le pregunta a cualquier activista, científico, o usuario del delta del río Colorado, que cuál es la solución a la problemática del lugar, la respuesta no puede ser más obvia: se necesita más agua en esta parte del río. El problema es que no hay agua y no se sabe si en el futuro llegará al menos un poco.

Una prolongada sequía en la región de la cuenca baja y un creciente litigio político por el agua del río no dan grandes esperanzas. Por lo pronto se reconoce que la cuenca del río Colorado enfrenta una sequía de largo plazo, ya que actualmente las presas presentan niveles peligrosamente bajos.

La sequía ha llevado los problemas de abastecimiento de agua a la esfera política y los usuarios de la cuenca, de las partes alta y baja, buscan reafirmar sus derechos al agua asentados en el acuerdo de 1944.

El Estado de Nevada ha presentado al Departamento del Interior de los Estados Unidos (DOI, por sus siglas en inglés) una solicitud de más agua para evitar tener un déficit en los usos urbanos. La Nación Navajo recientemente cuestionó las cuotas de agua establecidas a lo largo de toda la cuenca baja.

California, Arizona y Nevada cada vez necesitan más agua, y los estados de la cuenca alta, los que tradicionalmente dejaban correr el agua río abajo, hoy experimentan aumentos en el uso de agua. El estado de Colorado está preparándose para incrementar considerablemente su uso del agua a corto plazo, ya que se encuentra en las primeras fases de un estudio de factibilidad del proyecto "Big Straw", que desviaría agua del río Colorado en la frontera entre Colorado y Utah para entubarla a través de las Montaña s Rocallosas hasta Denver. Este proyecto, que se basa en un acueducto con tubería de cuatro metros de ancho se estima que tardará 10 a 27 años en su construcción y tendría un costo estimado entre 3 800 millones y 15 mil millones de dólares. La iniciativa ha despertado una gran polémica. Se cuestiona su rentabilidad económica y los efectos que la obra tendría en el medio ambiente.

La región está actualmente en una situación de estrés hídrico, en el que uno de los primeros ecosistemas daña dos son los humedales del delta del río Colorado. Con el afán de ahorrar el máximo de agua posible, Estados Unidos analiza la posibilidad de operar una planta desalinizadora ubicada en Yuma, Arizona, un gran complejo construido hace 10 años y que sólo por mantenimiento representa un gasto de 2.4 millones de dól ares anuales. Hasta hoy un elefante blanco, inicialmente debía tratar el agua de retorno de los valles agrícolas del suroeste de Arizona, para regresar el agua tratada al Colorado justo antes de ingresar a México. En vez de esto, se canceló la operación de la planta y se optó por enviar el agua no tratada a México, por un canal de cemento que corre paralelo al río Colorado y que termina en una hondonada donde artificialmente se han formado lo que hoy se conocen como los humedales de la Ciénega de Santa Clara.

Con la operación de la planta, se interrumpirá el flujo de agua que mantiene los humedales de la Ciénega de Santa Clara y con ello el lugar sería condenado a la desaparición , causando severos dañ os ecológi cos a la zona de humedales.

Este considerable incremento en la presión que los intereses de Estados Unidos ejercen sobre la cuenca baja del río Colorado, más los nuevos llamados al aprovechamiento total de las asignaciones de agua del río Colorado que el tratado otorga a Estados Unidos, y un importante incremento en la visibilidad política de asuntos relativos al agua, han creado un clima poco favorable para la conservación del delta, de acuerdo con las organizaciones ambientalistas y de conservación que trabajan en la zona. El temor es la probabilidad de que estos cambios socaven los esfuerzos por destinar agua para fines ecológicos en el río Colorado y su delta.

Grupos ambientalistas estadounidenses encabezados por la organización Defensores de la Vida Silvestre, perdieron una demanda importante que habría requerido que Estados Unidos tomara en cuenta los impactos a las especies amenazadas del delta.

Ellos estiman que, a largo plazo, en ausencia de acciones políticas favorables y cooperación entre los gobiernos de México y Estado Unidos, parece probable que tanto la cantidad como la calidad de agua disponible para apoyar al delta del río Colorado y la ciénaga continuarán deteriorándose.

Y es que el tema del agua que Estados Unidos entrega México por el Colorado, es incluso bandera política. En 2003, legisladores federales Texas presentaron una resolución ante el Congreso para solicitar que el presidente George Bush retenga el suministro de agua en el río Colorado como represalia por el incumplimiento de México en la entrega de agua del río Bravo.


En busca de un futuro para el delicado delta

Hoy más que nunca, el delta de río Colorado necesita del involucramiento de individuos y organizaciones para frenar lo que parece ser una inminente guerra por el agua del río, en donde el medio ambiente y los ecosistemas del delta muy probablemente salgan perdiendo.

Hasta ahora, en las agencias gubernamentales estadounidenses ha prevalecido una indiferencia hacia la situación del delta, y los impactos ambientales ocasionados por la falta de agua en esta región.

La esperanza para el delta, en opinión de Francisco Zamora, jefe del Proyecto delta del río Colorado del Sonoran Institute, debe venir de todas las partes involucradas. Hoy se ha avanzado mucho en cuanto a la sensibilización de las agencias gubernamentales tanto mexicanas como estadounidenses, y en el compromiso de las comunidades que dependen del río Colorado y su delta.

Pero eso no basta. Son necesarias acciones concretas y proyectos viables para lograr un flujo permanente de agua hacia el delta. Esta es la ú nica forma de asegurar la permanencia de los ricos ecosistemas del delta, en opinión de los grupos ambientalistas que han desarrollado trabajo en la zona.

De acuerdo a los resultados del Taller Binacional de Identificación de Prioridades de Conservación del Delta del Río Colorado, en el que participaron 35 científicos de México y Estados Unidos, ya se tienen identificadas ciertas áreas prioritarias para su conservación. En el taller, que fue organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, Enviromental Defense, Pronatura Sonora, University of Arizona, World Wildlife Fund, y Sonoran Institute; se encontró que una extensión de 341 mil hectáreas son áreas que necesitan acciones de restauración para restablecer las funciones ecológicas; mientras que 186 mil hectáreas son áreas que actualmente están en buenas condiciones y que proveen hábitat crítico para especies en peligro y amenazadas, por lo que es prioritaria su protección.

Producto del taller, se han puesto en marcha investigaciones que instrumenten un inventario de recursos y un programa de monitoreo integral en la zona del delta. y se trabaja en el desarrollo de un modelo hidráulico que incluya el agua superficial y subterránea en la región. Otro grupo multidisciplinario de científicos mexicanos y estadounidenses de diferentes instituciones trabaja también en la integración de la información que se ha generado tanto en los aspectos biológicos como en lo socioeconómico para desarrollar un plan maestro de conservación para toda la región.

Estas, son algunas de las acciones que están cambiando el panorama a favor de la supervivencia del delta, en una época crítica donde los esfuerzos para su conservación urgen más que nunca.

Como bien lo dice don Onésimo, el líder cucapá: "aquí la única solución es que dejen que el agua corra por el río como antes."

César Angulo es un periodista basado en la Ciudad de México y colaborador con el Programa de las Américas. Ha trabajado en diarios, revistas y publicaciones electrónicas de México y Estados Unidos, y es miembro fundador de la Red Mexicana de Periodistas Ambientales.

4 comments:

Godofredo said...

CONTAMINACIÓN DE LA CIUDAD OROYA-PERÚ
La Blacksmith Institute ha realizado una investigación sobre las ciudades más contaminadas del mundo y llegó a la conclusión que la Oroya es la 5ta. más contaminada: Ha sido muy benévola; de acuerdo a mis investigaciones de varios años que vengo difundiendo, la ciudad de la Oroya es la más contaminada del Perú, América latina y también del mundo y cada vez se está contaminando más: plomo en sangre niños de la Oroya Antigua 53.7 ug/dl (DIGESA 1999) embarazadas 39.49 ug/dl (UNES 2000), niños al nacer 19.06 ug/dl y 319 ug/100 grms de placenta (Castro 2003) y 39 ug/dl en trabajadores (Doe Run 2003). Máximo aceptado de plomo en sangre 10 ug/dl; actualmente la Academia de Pediatría de USA considera como máximo permitido 0 ug/ dl..Cuando la Oroya estaba en manos de Centromin eliminaba solamente por la chimenea de 167.500 metros de altura en promedio, por día y toneladas: bióxido de azufre 1000, plomo 2500, arsénico 2500, cadmio 80, material particulado 40 y así sucesivamente, más 24,000 de gases tóxicos producto de la combustión incompleta del carbón, sin contar lo que se eliminaba por el incinerador industrial y por las 94 chimeneas pequeñas (PAMA. El Complejo Metalúrgico de la Oroya, 1996). Doe Run envía cada 3 meses las concentraciones de los metales pesados al Ministerio de Energía y Minas y con estos datos Cederstav ha demostrado que la contaminación se ha incrementado; por ejemplo el bióxido de azufre se ha elevado a cerca del 300% (Cerderstav. La Oroya no Espera, 2002).La Asociación Interamericana del Ambiente dice que la calidad ambiental de la Oroya se ha deteriorado severamente desde que Doe Run se hizo cargo y la misma empresa declara que las concentraciones de los gases de metales pesados se ha incrementado en el aire: plomo 1160%, cadmioi 1990% y arsénico 606% (Portugal C y Cols. Los Humos de Doe Run, 2003)
Atentamente
Dr. Godofredo Arauzo
E mail: garauzo@googlemail.com
Tele´fono: 5164252052

Godofredo said...

RESUMEN DE LA CONTAMINACIÓN DEL CENTRO DEL PERÚ
Dr. Godofredo Arauzo
El medio ambiente aire, agua y suelo de la región central del Perú está tremendamente contaminado: subcuencas de los ríos San José- Anticona, San Juan, Yauli, Huayhuay, laguna de Huascacocha, lago de Junín de los Reyes o Chinchaycocha; cuenca del río Mantaro, zona agrícola del Valle del Mantaro, etc., especialmente por los relaves, botaderos de desmontes, sedimentos, rebose de las canchas de relaves, agua ácida de las minas, aguas servidas, dispersión de los contaminantes secos por el aire y otros tóxicos, que eliminan sin ningún tratamiento a los recursos hidrográficos nombrados las 17 compañías mineras en actividad, la refinería de la Oroya y las 67 mineras abandonadas.
A la cuencas del río Mantaro y del lago de Junín, eliminan sin ningún tratamiento las compañías mineras por año cerca de 50,000 de metros cúbicos solamente de relaves y tanto el lago de Junín como el río Mantaro que nace de este lago, se hallan contaminados. El lago expande la contaminación a las zonas de pastoreo de su periferia cuando la compuerta de Upamayo se cierra para aumentar su volumen de agua. Por estos vaivenes del nivel de agua del lago, se estima que se han contaminado e inutilizado 80.000 hectáreas alrededor del lago, como así también han depredado la fauna y flora. En 1978 en la Reserva Nacional de Junín, según Dourojeanni, habían 368 especias de vegetales y 98 especias de aves y en 1998, según Chauca solamente habían 26 especias de vegetales y 36 de aves. Han desaparecido la rana gigante de Junín, batrachoprynus macrostomus, la trucha y está extinguido o en vías de extinción el zambullidor, podiceps taczanowskii, ave símbolo de lago. Se comprobó por estudios histológicos que la rana se extinguió por intoxicación por el cobre, principal componente de los relaves que se eliminan al lago; el zambullidor, por desaparición de su principal alimento: el oriestas y la trucha por la acidez. La contaminación a inutilizado 80, 000 de terreno alrededor del lago. Se calcula que el lago de Junín se encuentra contaminado en cerca del 50%, los relaves y otras sustancias contaminantes están sedimentando. reduciendo su profundidad y generando su envejecimiento o eutrofización. Se ha estimado que dentro de 3 décadas se colmatará este lago.
El complejo metalúrgico de la Oroya ahonda la contaminación del río Mantaro, que ya nace contaminado del lago de Junín. Según el Programa de Adecuación del Medio Ambiente (PAMA), redactado por la misma empresa eliminan tóxicos líquidos por 40 efluentes al río y eliminan al aire: 1000 toneladas de bióxido de azufre, 2500 toneladas de plomo, 2500 toneladas de arsénico, 20 toneladas de cadmio y 20 toneladas de material particulado, en promedio por día, solamente por la chimenea más alta de 167.50 metros de altura, sin contar los contaminantes tóxicos que eliminan por las 94 chimeneas pequeñas y el incinerador industrial que tiene el complejo. Además el río Mantaro aumenta su contaminación en la Oroya por los relaves y otras sustancias tóxicas que le llegan por el río Yauli, que trae de las minas que están en las inmediaciones de la laguna de Huascacocha, que se halla también marcadamente contaminada. El Comercio dijo: que si se dejara de eliminar los relaves y otros agentes tóxicos, pasarían 500 años para la recuperación del ecosistema de la laguna Huascacocha.
Una investigación de la Asociación Interamericana de Defensa del Medio Ambiente demuestra que la calidad ambiental de la Oroya se ha deteriorado seriamente desde que el complejo de la Oroya paso a manos de Doe Run. Según informaciones proporcionadas por la propia empresa, las concentraciones de plomo se elevó en 1,163%, arsénico 606% y cadmio 1,990% ( Portugal y Cols. Los Humos de Doe Run, 2006). Los habitantes de la Oroya tienen altas concentraciones de plomo en sangre: niños de la Oroya Antigua 53.7 ug/dl (DIGESA 1999), embarazadas 39.49 ug/dl (UNES 2002), niños al nacer 19.06 ug/dl y puérperas 319 ug/100 gramos de placenta (Castro 2003) y trabajadores 39 ug/dl; máximo aceptado 10 ug/dl; actualmente la Academia de Pediatría de USA considera como máximo permitido 0 ug/dl (CERO ug/dl)
El río Mantaro es una cloaca de las compañías mineras; es un río muerto 100% y profundamente contaminado, especialmente por metales pesados: cobre y cadmio 4 veces más de los permitido, plomo 13 veces más, hierro más de 30 veces y en ciertas épocas del año llega a más de 160 veces más de lo permitido. Con esta agua tremendamente contaminada se está irrigándose la zona agrícola del Valle. Investigadores noruegos y canadienses recomendaron no irrigar con esta agua sino previo tratamiento, para no contaminar los alimentos que produce y no depredar el suelo. En Oroya, Pilcomayo y Chupuro se halló plomo en el suelo: 3010, 2079 y 1160 ppm; respectivamente; lo máximo permitido es 230 ppm.
Además el agua que consume Huancayo y el centro del Perú no es potable; está fehacientemente comprobado que está contaminado con heces.
Es preocupante que las compañías mineras y las autoridades de todos los niveles concientes del enorme riesgo que generan los contaminantes, a la salud, biodiversidad, ecosistemas y medio ambiente, no han dado prioridad, por lo menos cumplido sus PAMAs, que podrían haber atenuado más no eliminado la contaminación y lo que es aún más grave, las autoridades no les exigen. Más tarde que nunca será una realidad.
Dr. Godofredo Arauzo
Montero Rosas 203
El Tambo Huancayo PERÚ
Tel.: 064252052
E mail: godo_ara@hotmail.com

garauzo@email said...

LA MUERTE ANUNCIADA DE LA RESERVA NACIONAL DE JUNÍN PERÚ
Dr. Godofredo Arauzo
La Reserva Nacional de Junín o lago de Junín, conocido también con los nombres de lago de Chinchaycocha o de los Reyes se halla en las Regiones de Junín y Cerro de Pasco, a 4100 m.s.n.m; rodeada de la meseta de Bombón o Pampa de Junín y las lagunas de Laulicocha, Chacacancha, Tauli, Cusicocha, Ahuascocha, Rusquicocha, Cachachuco, Alcacocha, Cashua y otros; es el 2do. lago más grande del Perú después del Titicaca y el más alto del mundo; de 53 hectáreas de extensión. Se .estableció la Reserva Nacional de Junín el 7 de Agosto de 1974 por Decreto Supremo N° 075-74-AG, declarado Humedal de Importancia Internacional el 20 de Enero de 1997 por ser el Humedal más importante del Perú y del mundo, para conservar de manera integral el ecosistema, la biodiversidad y las bellezas escénicas del lago, así como contribuir al desarrollo social y económico de la región a través del aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales renovables. Estos objetivos quedaron solamente en el papel. Ha sido considerado como La Primera Maravilla de la Región de Junín.
Desembocan en el lago los ríos San Juan marcadamente contaminado y el Chacachimpa que era de aguas cristalinas, pero por la eliminación de las aguas servidas de la ciudad de Junín se contaminó; otros ríos menores que desembocan en este lago son: Yahuarmayo, Maraychaca, Condorcocha, Huasán y otros; nace de este lago el río Mantaro muerto en el 100% en su fauna y flora. que después de recorrer más de 500 kilómetros se une con el río Apurimac para formar el río Ene, tributario del río Amazonas que desemboca en el Atlántico..
En 1978 de detectaron 98 otros afirman 149 especies de aves nativas, migratorias y ocasionales y en 1998 hallaron solamente 37 especies. En pocos lugares del Perú y del mundo era posible observar tantas aves acuáticas altoandinas juntas: gallaretas, ojojos o pollas de agua gigante, flamencos, más de diez especies de patos, yanavicos o ibis andinos, el ganso andino ( huallata o Huachua) entre muchas otras; siendo el ave endémico el zambullidor PODICEPS TACZANOWSKII, ave que no vuela; se moviliza por debajo del agua; esta especie vivía exclusivamente en este lago; en ningún otro lago del mundo: En 1998 INRENA detectó solamente UNO. Está extinguido; los optimistas aceptan que está aumentando; probablemente confunden con el podiceps occipitales juninensis o el podiceps chilensis morrisoni, que son otras especies de podiceps. Esta especie ha desaparecido por inanición; su alimento principal el ORESTIAS ( chalua) desapareció del lago por la contaminación; también ha desaparecido por intoxicación por el cobre, la rana gigantes de Junín- BATRACHOPRYNUS MACROSTOMUS, que llegaban a pesar hasta dos kilos; ha desaparecido también del lago de Junín la TRUCHA, pez que fue introducido por la Cerro de Pasco Coper Corporation en 1926.
En 1978 censaron 368 especies de vegetales; en 1998, solamente 26 especies: la vegetación predominante estaba representada por Poáceas distribuidas en matas, como el crespillo (Calamagrostis sp.), especies Festuca sp. y Stipa brachyphylla, conocidas comúnmente como ichu, así como por totorales (Juncus andicola), que conforman islotes donde se desarrollan especies como el mirmo o cheuga (Scirpus californicus);: desaparecieron también los zooplacton y fitoplacton
La contaminación marcada y el manejo inadecuado del lago con fines energéticos han afectado los ecosistemas y la biodiversidad en cerca del 90%, en su mayoría irreversibles..Los agentes contaminantes, relaves, metales pesados y aguas ácidas, eliminados por los centros mineros: Volcan, Brocal, Tinyahuarco y concentradora de Huaraucaca le llega al lago por intermedio del Río San Juan..
El espejo de agua del lago es regulado con fines energético desde 1934., El cierre y apertura de la compuerta de la represa, ocasiona vaivenes del agua que ha ocasionado daños irreversibles en los ecosistemas, biodiversidad y dispersa la contaminación; ha destruido 80.000 hectáreas de terreno agrícola ganadero.
La Reserva Nacional de Junín está también en vías de colmatación por la sedimentación de los relaves desde 1902, eutrofización por el ingreso de material orgánico, depredado en su fauna y flora en más del 90 % y dañado en forma irreversible sus ecosistemas : .
Hagamos algo para evitar la muerte anunciada de esta Reserva que se resiste a morir; no nos pertenece; es la herencia de nuestros hijos

Camila said...

Para los que nos gusta recorrer distintos sitios de todo el mundo esta bueno poder encontrar por internet la chance de averiguar acerca de distintos sitios. Quisiera poder obtener promociones en pasajes para llegar a mis destinos de forma económica